“GRACIELA NARANJO: SEÑORA BOLERO”

“GRACIELA NARANJO: SEÑORA BOLERO”

CARRUSEL DEL PASADO


A todos nuestros apreciados visitantes y amigos debemos hacer de su conocimiento que esta cancionera, denominada, con toda justicia y por méritos más que merecidos, “Señora Bolero”, fue la persona que se constituyó como la precursora en la interpretación del bolero en Venezuela, mucho antes que ninguna otra dama enfrentara tan tremenda osadía o tan resaltante e inesperada actuación artística en nuestro país. De manera que es perfectamente viable que podamos conjeturar que fue la verdadera pionera del movimiento boleristico venezolano dentro del mal llamado sexo débil, convirtiéndose en tal forma en la primera dama que se atrevió a enfrentar todos los tabúes que existían con respecto a que esa no era una profesión digna para una mujer de respetable reputación como ella. Su reto, por lo tanto, fue doble, demostrar que ciertamente tenía condiciones para interpretar el bolero como una autentica diva de la canción romántica y afrontar a la vez las agrias críticas que de seguro se tejerían en su contra por haber asumido tan alta responsabilidad, por haber supuestamente rebasados los limites de una falsa apreciación de lo que en aquel entonces se calificaba como autentica feminidad. Todo ello hace que la inmortal Graciela Naranjo se convierta en referencia obligada en estos espacios, no solo por haber sido la pionera en Venezuela en la interpretación del bolero, sino por lo que ella representó en su tiempo y el ejemplo que sembró para sus sucesoras. Toda esa grandiosidad y profesionalismo que la adornaron, lo que la hizo celebre en su época, son cartas de presentación más que suficientes para considerar que la hacen acreedora a que se le rinda un más que merecido reconocimiento en el Blog del Bolero, sitio constituido en la red como una forma humilde para rendir tributos a quienes se han destacado en la interpretación de la música romántica, ya que fue precisamente este genero el que dominó por sus grandes atributos y condiciones artísticas, que la llevaron a convertirse en toda una celebridad en América. Se destacó siempre entre las damas venezolanas que interpretaron el bolero romántico, el verdadero bolero, pero lastimosamente no podemos colocarles ninguna de sus interpretaciones ya que en la época en que esta gran dama fue dueña y señora de los escenarios caraqueños no existían estudios de grabación, y ni siquiera se realizaron diligencias para que grabara en el exterior y quedara para la posteridad el testimonio musical de esta grandiosa artista venezolana. Introito: El Blog del Bolero. Es decir, sus grabaciones fueron muy pocas y casi todas han desaparecido, por lo que carecemos de alguna canción en disco que pudiera dar fe de lo que estamos afirmando. Quizás en alguna parte pudiéramos encontrar fragmentos de películas donde actuó en esa época y así brindárselas para su deleite. Solo tenemos el testimonio de los que la conocieron, de los que han escrito sobre ella y han ponderado sus grandes condiciones musicales y artísticas, así como su gran profesionalismo como interprete del bolero. Es cierto que muchos años después grabó algunas canciones, pero ya no era lo mismo, ya no se trataba de aquella hermosa mujer poseedora de una bella, exquisita y profunda voz hecha para la interpretación del bolero. Como postrer homenaje transcribiremos dos grandes reseñas periodísticas que hablan de lo que fue la singular Graciela Naranjo, “La Señora bolero”:

“ ¿ Quién no ha disfrutado de un bolero?, tal vez frente a una copa, en medio de bocanadas de humo y un ambiente de luz tenue, o quizás como excusa para estrechar en tierno abrazo a su alma gemela mientras danza armoniosamente. El Bolero, hermano menor del Son, fiel compañero de amores y desamores. “Pepe” Sánchez, jamás imaginó que aquel primer bolero compuesto por él hace mas de un siglo, trascendería para reclamar su tiempo y espacio en la inmensa geografía musical Caribeña y ganar además, fieles seguidores en los más recónditos lugares del planeta. Un género, que en principio parecía predestinado para la interpretación masculina, con la mujer como musa inspiradora, mas tarde encontraría en éstas, el toque preciosista y seductor que requería su interpretación. La primera venezolana en adoptar para sí al Bolero fue y es, Graciela Naranjo. Graciela Nació en Maiquetía, Estado Vargas, el 25 de Diciembre de 1916 y Dios le dotó con una voz prodigiosa para el canto, y un temple de acero que le llevó a abrirse paso en un competido y exigente Universo musical, circunscrito en una sociedad machista. Debutó a la tierna edad de 15 años y se convirtió en ficha exclusiva de la Broadcasting Caracas (actual RCR), emisora pionera de la radiodifusión Venezolana, tiempos en que las transmisiones se realizaban en directo y ni siquiera se soñaba, con algún día poder disfrutar de los artistas de la época a través de algún otro medio. Graciela, contralto por naturaleza, voz de suave arrullo, de mágica dulzura para la interpretación, artista que describe y transmite en sus cantos cada escena vivida en la canción. Participó con la Orquesta Anacaona; como se recordará, esta agrupación Cubana estaba conformada exclusivamente por mujeres, también cantó bajo la dirección del maestro Billo Frómeta, quien confesó en alguna oportunidad que no gustaba de trabajar con mujeres, esta excepción del maestro Billo sustenta aún mas, su calidad interpretativa y su seriedad como artista, también trabajó bajo la dirección de los maestros Luis Alfonzo Larrain, Chucho Sanoja, Eduardo Serrano, Jesús Pallás, Rafael Minaya y Evencio Castellanos. Sus instrumentistas, fueron músicos de la talla de Aldemaro Romero, Alirio Diaz. Ha alternado con músicos de reconocida trayectoria como Celia Cruz, Bobby Capó, Pedro Vargas, Carlos Gardel, el Trío Matamoros y La Vieja Trova Santiaguera, entre tantos otros. Para que no queden dudas de las dimensiones de esta Diva, cuya calidad trasciende el firmamento musical, citamos las declaraciones del maestro Agustín Lara, en entrevista concedida a importantes revistas Cubanas: “Aunque muchos interpretes me hacen el honor de interpretar mis canciones, para mí los más completos son: en el sexo feo, Pedro Vargas y Chucho Martínez Gil, y en el sexo femenino Toña La Negra, Ana María Fernández, Elvira Ríos y Graciela Naranjo. Esta última Venezolana, me satisface de manera incomparable”. Por nuestra parte agregamos que igualmente actuó y fue muy amiga del grandioso e inmortal cantante mexicano Genaro Salinas, “El tenor de la voz de oro”, quien fue una de las caritativas personas, de las almas piadosas, que le brindò su apoyó e incondicional  auxilio en la oportunidad de su prematuro e injusto fallecimiento, derivado del asesinato, como se presume, cometido por los esbirros de la macabra y siniestra Seguridad Nacional, cuerpo armado para destruir toda disidencia en la época del oprobioso régimen dictatorial del General Marco Jerez Jimenez, estando dichos esbirros a la orden del macabro personaje Miguel Silvio Sanz, -segundo a bordo del despiadado Jefe y tambièn macabro Pedro Estrada-, esposo de la actriz argentina Zoe Ducos, de quien Genaro Salinas se había enamorado, por lo que siempre se ha inferido que ese gran amor fue el motivo de su homicidio, fue lo que lo llevó a la tumba, por los celos que se anidaron en la mente del referido personaje Miguel Silvio Sanz.

El cine también le coqueteó a esta Diva, y así, pudo ser apreciada durante la época dorada del cine Latinoamericano en películas como: Romance Aragueño” (1939), “Misión Atómica” (1947), junto a dos monstruos del espectáculo venezolano: “El Gigante”, Amador Bendayán y el “Tenor favorito de Venezuela”, Alfredo Sadel, también actuó en A la Habana me voy (1949), junto a Blanquita Amaro y nuevamente, Alfredo Sadel; participó además,  en cortometrajes musicales producidos por el  más importante estudio de grabación venezolano, Bolívar Films (Memoria fílmica de la historia contemporánea Venezolana). Graciela, también ha sido pionera de la televisión venezolana, contó con su propio programa: Contraste Musical, en la televisora: Televisa (Hoy Venevisión). Por razones personales, en el año 1961, anunció su prematuro retiro en el Show del prestigioso y siempre recordado animador de la TV de Venezuela, Renny Ottolina.

En el año 1995, los Productores Federico Pacanis, Roberto Obeso y su hijo, el maestro Alberto Naranjo, le convencieron para que retornara a los estudios de grabación, así surgió “Los Cantos del Corazón”, CD de colección, donde, junto a su heredera en estas lides: “Estelita del Llano”, se rinde un tributo  a la historia viva de la radio,  el cine y la televisión venezolana. En el año 1998, una vez mas, se atreve a emborracharnos de nostalgia junto al gran bolerista de todos los tiempos: “Rafa” Galindo, a través del CD: “El Legado”.  Fue aquel Miércoles Santo 11 de Abril del 2001, al acercarse el alba, mientras la feligresía caraqueña se aprestaba para acompañar al santo de su devoción, el “Nazareno de San Pablo”; que el Señor decidió, que era hora de incorporar un ángel a su coro celestial… … y penetró sigilosamente en la habitación de Graciela, llevándola consigo… dejándonos una profunda tristeza por su ausencia física, pero con una hermosa herencia a través de sus grabaciones, anécdotas y recuerdos..

Cuando se escriban las páginas del aporte Venezolano a nuestra herencia Musical Latinoamericana, Graciela Naranjo: “La Señora Bolero”, Diva del Bolero, es y será, la primera referencia a mencionar; sus interpretaciones, así como enamoraron a nuestros padres, perdurarán en el tiempo de manera indeleble, enamorando a nuestra generación y las generaciones por venir, con su seductora y tierna voz, envolviéndonos con esa especie de magia que rodea a los enamorados, transformando sueños en esperanzas”. Fuente: Salsa 2U. Sentir Latino. Por: Jose A. Orellàn. Fuente: http://salsa2u.freeservers.com/gracielanaranjo.htm

“Una linda muchacha de Maiquetía, lindísima, recién salida de la infancia, busca ubicación en el aparato más encantador de los años treinta: la radio. Llega así a la estación central de la capital, Broadcasting Caracas, pide hablar con el responsable, Édgar Anzola, y le propone aquello que quiere y debe hacer: cantar en público —afinado, bonito— para que todo el mundo sepa que esa música de moda, bolero, no es cosa exclusiva de cubanas, mexicanas o puertorriqueñas; que el nuevo género, por su inflexión y estructura, está completamente abierto a todo cantante romántico de habla hispana; que Rita Montaner, Elvira Ríos —hasta Toña La Negra—, tienen competencia firme, por derecho propio, en una muchacha venezolana con afinque en el estilo desde el primer día «…escucha mi franqueza que tal vez, juzgues descaro…». El hombre de radio escucha con atención y de puro oído le da el chance de bautizo. Pero la confirmación no es cosa fácil; un aprendizaje que no da tregua marca a todo aquel que se enrumba por el camino del radio; no caben excepciones, ni siquiera para la más bonita de las niñas. Comienza así Graciela Naranjo cantando al mediodía, en la tarde, en la noche; para animar programas, propagandas comerciales, fiestas, espectáculos, negocios; conjuntos pequeños, orquestas de estudio y de baile… Luis Alfonzo Larrain, Billo, Evencio Castellanos, Ángel Sauce, Eduardo Serrano, Chucho Sanoja y Rafael Minaya, entre los directores; Teófilo León, Alirio Díaz, Lorenzo Rubalcaba y Aldemaro Romero, entre los instrumentistas… El recorrido inicial le viene marcado por el ritmo mismo del desarrollo del género; es el tiempo cuando Agustín Lara, Rafael Hernández o Pedro Flores están en plena actividad compositiva, cuando Pedro Vargas, Wilfredo Fernández, o el doctor Alfonzo Ortiz Tirado son todavía estrellas juveniles. Son los años en que el bolero sustituye la serenata para convertirse en la forma del canto romántico bailable —la serenata nunca fue bailable—, siempre posible para todo aquel hispanoamericano con alma de trovador; porque allí donde el tango necesita del lunfardo, la canción mexicana del charro, el joropo del llanero o la guaracha del cubano, allí mismo el bolero está libre de inflexiones nacionalistas que necesariamente lo refieran a Cuba, México, Puerto Rico y, ¿por qué no?, a Venezuela… Y al ubicar a Venezuela en estilo y tiempo, inmediatamente aparece Graciela como nuestra primera estrella; antes de Rafa Galindo, Alfredo Sadel o Felipe Pirela, al frente de sus contemporáneos nacionales —Lorenzo Herrera, Tito Coral, Marco Tulio Maristany, Jesús Paiva, entre los varones; Elisa Soteldo, María Teresa Acosta, Flor Díaz, Gladys Hernández, Josefina Rodríguez o Marucha Henríquez, «La Perla Negra»—; a la misma altura de sus más connotados competidores internacionales: «Aunque muchos intérpretes me hacen el honor de interpretar mis canciones, para mí los más completos son: en el sexo feo Pedro Vargas y Chucho Martínez Gil, y en el sexo femenino Toña La Negra, Ana María Fernández, Elvira Ríos y Graciela Naranjo. Esta última, venezolana, me satisface de manera incomparable», la opinión del propio Agustín Lara, publicada por la revista Bohemia en 1938, estaba más que compartida en nuestro país, donde el alto calibre de su interpretación también cautiva a extraños y propios «humo en los ojos, niebla de ausencia, que con la magia de tu presencia se disipó». Su puesto de número uno en Venezuela nunca tuvo discusión en aquella época de oro aunque, desafortunadamente, tiempo y geografía no estuvieran en favor del estrellato a gran escala; el cine y la grabación fonográfica eran medios todavía en etapa de descubrimiento entre nosotros y la televisión, sencillamente no existía. De esta forma el mejor momento artístico de Graciela queda confinado a los límites mismos de su ciudad y su época: nada de grabaciones profesionales por parte de conocidas disqueras —a lo sumo una que otra intervención en películas del patio—; nada de contratos, ni siquiera acuerdos a futuro con los buscadores de talento internacional; luego, una entrada en televisión en plan de fundadora; algo después el retiro parcial para abrir espacio, dar paso al relevo, aceptar el efecto del tiempo en las cantantes… Pero ese mismo tiempo, que siempre retira y releva para dar entrada a nuevas figuras en mejores medios de difusión, algunas pocas veces también decanta; hasta preserva: Graciela tomó buena cuenta del paso de los años y se cuidó al punto de mantener hoy día firmes sus cualidades básicas: esa afinación perfecta en una contralto natural con la gracia y el señorío que debe tener nuestra primera estilista pura en el género; cuestión de ser la más exclusiva representante de aquella primera generación todavía opuesta a bajar la guardia. Mil años de salud a la Señora Bolero”. Fuente: Federico Pacanins. Revista Imagen. Junio-agosto 1998.  http://www.analitica.com/Bitblio/fpacanins/boleristas.asp

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13 thoughts on ““GRACIELA NARANJO: SEÑORA BOLERO”

  1. Cordiales saludos.
    Para que no se diga que no se conservan grabaciones de las primeras epocas de vida artistica de DOÑA Graciela Naranjo, pueden escuchar un “middle” que aparece en el disco Los Cantos del Corazón, donde doña graciela presenta 2 versiones de Humo en los Ojos, uno de los años 40 grabado en Maracaibo (le acompaña una orquesta femenina cubana si mal no recuerdo se llamaba Anacaona) y la otra mas reciente pero con la misma calidad vocal, otra grabación la consiguen en el disco que acompaño la revista IMAGEN en su edición junio-agosyo 1998.
    Sin importar la grabación que se escuche hay algo indiscutible la inmensa calida de DOÑA GRACIELA.
    Horacio Santana Méndez

  2. hola..hace algunos años tuve la maravillosa oportunidad de escuchar la increíblemente hermosa voz quien se llamó graciela naranjo..voz angelical..cautivadora..lamentablemente nunca pude obtener un disco con sus canciones..por favor ustedes que todo lo hacen posible nos darían un gran regalo si nos encuentran algunas fotos o al menos interpretaciones realizadas por élla…mil saludos .

  3. Los méritos musicales de Graciela Naranjo son indiscutibles, pero el comentario sobre la película venezolana “Romance aragueño” me obliga a recordar que la protagonista y cantante de los temas principales fue LILIA CASTILLO BUSTAMANTE, quien al lado de Eduardo Lanz actuó todavía siendo muy joven, tenía 17 años.
    Esta omisión no tiene que ver con Graciela, posiblemente ella pudo participar en la película, pero la protagonista, hermana del compositor Guillermo Castillo Bustamante fue su menor hermana: Lilia

  4. Extraordinaria y conmovedora la semblanza de Graciela Naranjo. Hace poco se le rindió tributo a este género y no escuché por ninguna parte el nombre de Graciela Naranjo. Corríjanme si me equivoco, aquel episodio de “El día que me quieras” de josé Ignacio Cabrujas, cuando Carlos Gardel llega a Caracas, entiendo que estuvo inspirado en el hecho real de que Gardel pidió conocer a esta muchacha que ya despertaba pasiones por su excepcional voz y su don de gentes… ¿O acaso lo soñé o es una hermosa leyenda?
    Felicidades por el blog, recordar es vivir. Aunque el bolero no es cosa de viejos, sino de sensibles y amantes del amor…
    Saludos.
    J.

    • Estimada señora Jesusa Mixtequilla bienvenida a nuestro blog y gracias por su gentil intervención en el mismo. Usted tiene toda la razón del mundo, cuando se va a realizar un evento de esa naturaleza, rindiendole culto al bolero, sus organizadores deben documentarse de forma y manera de no incurrir en silencios impropios que pueden dañar el espectáculo, ya que los precursores del genero son a los primeros que deben rendir un pequeño homenaje póstumo y reconocerle su trayectoria. Eso es lo correcto, eso es lo que el librito ordena. No nos atrevemos a asegurar que sea realmente cierto el pasaje que usted señala relacionado con la gran Graciela Naranjo y el inmortal Carlos Gardel, pero tenemos entendido que ello fue así y que el dramaturgo Jose Ignacio Cabrujas lo recogió casi como originalmente sucedió y lo volcó en su gran obra. Muchísimas gracias por sus generosas felicitaciones y por nuestra parte reciba nuestras más expresivas palabras de salutación con la mayor consideración y estima. Atentamente: Oswaldo Paez

  5. Me alegré muchísimo al saber que en el Blog de mi tocayo Oswaldo Páez, se le pueda rendir un tributo permanente a nuestro gran ídolo ALFREDO SADEL.Cuántas cosas pudieran comentarse sobre Sadel?, no solamente a nivel artístico,sus canciones, sus presentaciones en público, sus discos, sus películas, sus actuaciones en la televisión sobre todo las del Show de las Doce (posteriormente Show de Saume), en fin sus anécdotas en general que son bastantes.Es realmente gratificante leer los comentarios que han realizado algunas personas,saber que todavía se le quiere y se le seguirá queriendo y sobre todo encontrar personas muy jóvenes que serían niñitos cuando Sadel murió y que se hayan mostrado interesados en su voz y saber quién fué realmente Alfredo Sadel.Este medio, por supuesto que puede convertirse en una gran guía para el conocimiento de dicho artista.Yo en lo particular tendría algunas cosas que aportar y no dudaría en hacerlo si encuentro interés en ello.Así que cuenten conmigo en la medida en que repito, el interés mostrado lo permita y por supuesto el tiempo que de alguna manera lo hallaríamos,tratándose de EL TENOR FAVORITO DE VENEZUELA.Gracias Oswaldo.

  6. Era muy joven. Recuerdo que estudiaba primaria en el grupo escolar Carlos Rangel Lamus de San cristóbal. En una fiesta de fin de año, solamente teníamos dos long pley o discos de larga duración: Venezuela en Fiesta de Aldemaro Romero y la primera grabación de Alfredo Sadel , el mas grande de nuestros cantantes en su estilo. Dios lo tenga donde se lo merece, el cielo. Desde allí que le cante a esta patria, canciones de libertad.

  7. Graciela y mi padre, Guillermo Castillo Bustamante, autor del bolero “Escríbeme” compuesto en la Cárcel cuando era preso político durante la dictadura, eran muy amigos. Tengo entre las cosas que me quedaron de mi padre una revista donde se menciona “Te para dos”, donde Graciela cantaba, junto a otro cantante de la época cuyo nombre se me escapa ahora pero puedo darlo posteriormente y el pianista era mi padre. Creo que fue una iniciativa de transmisión “en vivo” por darle un nombre, pues se hacía llegar muy pronto al público.
    Alfredo Sadel y mi padre también fueron muy amigos y fue Alfredo fue quien cantó “Escríbeme” por primera vez en Venezuela en el Show de las Doce, todavía mandando Pérez Jiménez, pero días antes la había cantado (septiembre 1957) en una función privada en San José de Costa Rica donde estaba presente la colonia venezolana y el presidente Pepe Figueres. Mi padre acababa de llegar de prisión y Alfredo al ver las composiciones de la cárcel se emocionó con ese bolero y la cantó acompañado al piano por mi padre.
    Cuento esto porque quiero compartir parte de la historia de ese ser a quien quisimoa mucho.

  8. SR. HORACIO, ENCANTADO DE TENER NOTICIAS DE USTED. DESDE QUE LA EMISORA LAGO EN LA CUAL USTED CONDUCÍA SINO EL MEJOR, UNO DE LOS MEJORES PROGRAMA DE BOLEROS TRANSMITIDO EN NUESTRO QUERIDO PAÍS, EN EL CUAL SE RESPETABA AL OYENTE Y SE CULTURIZABA CON LOS COMENTARIOS Y ANÉCDOTAS DE LOS INTERPRETES DE ESE ESTILO AFROCUBANO. SALUDOS Y ESPERO SE ENCUENTRE BIEN EN COMPAÑIA DE LOS SUYOS. ESPERO TENER BUENAS NOTICIAS SUYAS

    • Hola, cómo estas?. De nuevo estoy en Lago 91.5, solo los días viernes desde las 5 hasta las 6:30 de la tarde, por supuesto en Solo Boleros.

      Saludos,
      Horacio

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