“GINETTE ACEVEDO: LA VOZ DE LA TERNURA CHILENA”

“POEMA 20″

GINETTE ACEVEDO, nació en San Fernando, Chile el 15 de abril de 1942, considerada una de las cantantes chilenas de mayor transcendencia en el pentagrama musical universal, imponiendo temas de corte romántico que se convirtieron rápidamente en verdaderos clásicos en su voz y la convirtieron en una de las artistas mas representativa de Chile. Quien no recuerda el emblemático “POEMA 20”, una joya dedicada al amor surgida de la pluma de uno de los mas grandes poetas del siglo XX, el inmortal escritor y PREMIO NOBEL DE LITERATURA don PABLO NERUDA, grabado en la década de los 60, ya que fue precisamente ella la que hizo esa canción universal, hasta el punto de que la misma la identificaba plenamente como interprete de primer orden del bolero. Quien no recuerda con nostalgia la bellísima canción “GAVIOTA”, que también se convirtió como algo propio de ella, siendo grabada igualmente en la década de los 60. Así como la sugestiva canción “CARIÑO MALO”, tema que en su vos se convirtiò en algo sublime y propio de su repertorio. Fue una de las primeras cantantes de su país en grabar canciones de raíz folclórica latinoamericana pensando en una difusión popular. Antes de cumplir 30 años de edad ya era reconocida como una de las artistas de mayor éxito fuera de Chile, triunfando, entre otros  países, en Perú, México, Venezuela y Argentina, en este último país vivió 6 años y alcanzó sus mayores éxitos, hasta el punto de que muchos la consideraron una artista de origen argentino, por la forma de cantar y por los temas escogidos para grabar. Uno de sus mayores éxitos fue ganar el apartado folclórico del FESTIVAL DE VIÑA DEL MAR de 1971 con la canción “LA TORCARCITA”. Se caracteriza por una voz profunda y con matices extraordinarios, que la han hecho merecedora de toda la admiración de que ha sido objeto durante mas de cincuenta años de plena actividad artística, y sus canciones se versan en temas dedicados a las cuestiones folclóricas, a cantarle al amor en sus distintas fases a través de los boleros que interpreta como los dioses, y a acoger las baladas, que igualmente hablan del romanticismo en todo su esplendor. Hoy sentimos un regocijo inmenso y todo el orgullo del mundo por poder dedicarle a esta extraordinaria artista chilena un espacio como forma de tributarle todo cuando le ha dado a la música, Introito: EL BLOG DEL BOLERO: OSWALDO PAEZ. Sigue leyendo

“LOS HERMANOS ARRIAGADA: GRANDES EMBAJADORES MUSICALES DE CHILE”

“NATHALIE”

Estamos en presencia de un grupo musical poseedores de unas cualidades vocales extraordinarias, únicas en su estilo, dado que no obstante que se trata de un trío sin embargo no tienen ese sonido musical que los caracteriza, sino que crearon son propia forma de interpretar sus maravillosas melodias. De acuerdo con sus propias afirmaciones estamos en presencia de un grupo musical que ya tiene mas de cincuenta y ocho años dentro del ambiente artístico y siempre con la mismas características y con el mismo entusiasmo que al principio los animó. Su carta de presentación fue la famosa canción “NATHALIE”, a la que ellos le imprimieron un sello muy particular y una sonoridad espectacular, hasta el punto de que su autor, el famoso GILBERT BECAUD, al apreciar que su gran producción musical, no obstante lo popular que se hizo en su voz tanto en francés como en español, había rebasado todas las expectativas creadas alrededor de LOS HERMANOS ARRIAGADA”, superando la versión original interpretada en idioma español, solicitó conocer a los cantantes chilenos para felicitarlos por su grandioso éxito. Luego surgió otro gran impacto musical en las voces de estos fabulosos cantantes, como lo fue “POEMA”, que casi igualó lo que ya habían conseguido con “NATHALIE”, siendo esas dos producciones, entre cientos que grabaron, las que siempre sobresalieron en su repertorio, sin que con ello se interprete que sus otras canciones no fueron lo extraordinariamente exitosas en sus voces, como lo fueron, sino que estas dos siempre llevaron la bandera y los identificaron en cualquier parte del mundo donde se encontraren. Algo singular con este grupo de músicos chilenos es que nacieron en una época en que en su propio país ya existían verdaderos monstruos del canto romántico como MONA BELL, LUCHO GATICA, ANTONIO PRIETO,  GINNETTE ACEVEDO, y otros mas, que habían triunfado en el mundo casi en la misma época en que el trío nació y se dio a conocer, lo que hace que sus méritos sean por demás extraordinarios. Igualmente fue una época en que surgieron en la América de habla hispana una cantidad considerable de astros con condiciones poco comunes y que se hicieron un nombre que rebasó todo los cálculos que se podían imaginar. LOS HERMANOS ARRIAGADA definitivamente constituyen un símbolo musical mundial, pero que son bandera y embajadores de ese bello país como lo es Chile. Sentimos una gran satisfacción y un tremendo orgullo poder incluir dentro de nuestro blog a este afamado mundialmente grupo musical y esperamos que nuestra audiencia los acoja como ellos se merecen. Introito: EL BLOG DEL BOLERO: OSWALDO PAEZ. Sigue leyendo

“LOS GALOS: LOS REYES DEL ROMANTICISMO”

En los años 50 y 60 prácticamente se consolidó una revolución musical grupal de sorprendentes consecuencias históricas. Sobre todo a nivel de conjuntos musicales, pues es la época en que surgen los famosos, además de Los Galos, Los Terrícolas, Los Ángeles Negros, Los Pasteles Verdes, Los Iracundos, la Formula V, Trigo Limpio, etc., etc., siendo los precursores de estos grupos Los Cinco Latinos, quienes nacieron en la década de los 50 de la mano de esa insigne e incomparable cantante Estela Raval, quien con su estilo muy particular y copando casi todos los géneros le dio vida una muy sólida, sostenida y agradable vida a su grupo. Cada uno de estos grupos tuvo su propia y específica forma de interpretar sus melodías, cada uno busco la manera de no parecerse al otro, de tener su propia personalidad, y es eso precisamente lo que los llevó a la fama y al reconocimiento universal como grandes intérpretes de la música romántica. Por ello se puede decir con suficiente propiedad y casi con plena seguridad que cada grupo dejó huellas imperecederas en el pentagrama musical hispanoamericano a través de sus característicos estilos de interpretar, escenificar y presentar la música, marcando prácticamente toda una etapa grandiosa en lo que a buena música se refiere. Estamos seguros que todos aquellos que pertenecieron a la generación de los cincuenta y sesenta deben guardar más que gratos recuerdos de lo que la música de Los Galos y los demás grupos que hemos mencionados les han dejado en su corazón, como remembranzas de ratos agradables, de momentos inolvidables, de placenteros recuerdos. Introito: El Blog del Bolero.

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“LOS ANGELES NEGROS: INSPIRACION MUSICAL LATINA”

ANGELITOS NEGROS

Los Angeles Negros fueron un suceso musical de impacto inmediato, convirtiéndose en verdaderos fenómenos de la canción romántica con increíble rapidez, cuya aceptación no ha tenido parangón en la América de habla castellana en cuanto a lo que se refiere a grupos musicales. The Platters y Los Cinco Latinos, en América, así como el Grupo Abba en Europa, son los que están considerados como los que han logrado escalar posiciones dentro del favor del publico que rebasa lo imaginable, los primeros y los terceros tuvieron una vida de poco tiempo, pero supieron dejar grabado su nombre para siempre, quedando su música inserta en las mentes de los amantes de sus melodías para siempre, para la posteridad. Por ello este grupo chileno tiene unos méritos inconmensurables y sopesamos lo que pudieron representar musicalmente para toda la hispanidad, donde lograron penetrar exitosamente, haciéndose acreedores de una fama y reputación que los hizo pasearse por todos los escenarios del mundo musical. Originarios de una pequeña localidad llamada San Carlos, Provincia de Ñuble, en Chile, creados en el año 1968 como consecuencia de la participación en un concurso de radio, reconociéndose como a su fundador a Mario Gutiérrez, quien reunió a un grupo de compañeros del Colegio para integrarlos musicalmente y poder así concursar. Introito: El Blog del Bolero. Sigue leyendo

“ANTONIO PRIETO: OTRO CHILENO DE ORO”

“LA NOVIA”

Juan Antonio Espinoza Prieto, de nombre artístico Antonio Prieto, nacido en 1930 en la ciudad de Iquique, Chile, es un cantante y actor de grandes cualidades histriónicas, muy popular durante la década del 50 y 60 en Latinoamérica y algunos países de Europa. Sus inicios se remontan al año 1949, cuando participó en un popular show radial llamado “La Feria de los Deseos”, que conducía el entonces conocido locutor Raúl Matas, en la Radio Minería de Santiago de Chile. Sigue leyendo

“LUCHO GATICA:DE CHILE PARA EL MUNDO-EL REY DEL BOLERO”

“EL RELOJ”

DE ROBERTO CANTORAL

Pretender Ponderar las cualidades de un cantante de la clase de nuestro personaje de hoy, que más que un famoso y fabuloso cantante es una especie de mito que se ha transformado en una leyenda viviente, es harto difícil y comprometedor, pero sin embargo nuestro propósito es levantar al máximo lo que ha representado y siempre representará como artista. Prácticamente se ha ganado todos los premios existentes y ha sido objeto de todos los reconocimientos en los países de habla hispana y en las colonias hispánicas residentes en países donde se habla otra lengua.  De cierta manera ha sido un verdadero precursor del bolero y su máximo exponente en toda la extensión de la palabra, ya que supo imponer un estilo propio y único en los países donde nació el bolero y donde mas se ha desarrollado en sus diferentes facetas. Aunque se dice que en su país no ha recibido el reconocimiento al que tiene derecho y en las proporciones que su estatura musical se merece, ello desde ningún punto de vista le resta méritos a su insigne y valiosa carrera, ductora de una cultura especial y ejemplarizante, quedando firmemente arraigada para la posteridad a través de sus miles de grabaciones, constituidas en firmes y definitivamente elocuentes pruebas para las generaciones futuras. Luis Enrique Gatica Silva, nació en Rancagua, Chile, el 11 de agosto de 1928, más conocido en el ambiente artístico como Lucho Gatica, es un famoso cantante chileno de boleros.La figura más gloriosa de la música popular universal surgida en Chile es Lucho Gatica. Maestro del bolero internacional, desarrolló desde sus inicios en 1951 una carrera cuyos alcances internacionales le permitieron consagrar su éxito de masas en América Latina, EE.UU., España o Asia entre otras regiones, y mantener su condición de leyenda hasta nuestros días, radicado en EE.UU y acreedor del respeto y el aprendizaje de generaciones de cantantes de habla hispana. El mérito múltiple del cantante incluye lo cuantioso de su repertorio, grabado y editado indistintamente en Chile, Brasil, México o España, además de la fama internacional y la excelencia artística, su carrera descansa en una doble proeza única e histórica: haber instalado en un género tan monumental como el bolero una forma revolucionaria de cantar, y haber ido desde Chile a imponer esa revolución musical en las dos capitales universales de esa música, Cuba y México. Introito: El Blog del Bolero.

“LA BARCA”

DE ROBERTO  CANTORAL

Lucho Gatica tuvo a su disposición el cancionero más granado de la época de oro de los boleros americanos. Ninguna enumeración de sus éxitos está completa sin la mención de los siguientes boleros: “Contigo en la distancia” (César Portillo de la Luz), “Historia de un amor” (Carlos Almarán), “El reloj” (Roberto Cantoral), “Bésame mucho” (Consuelo Velásquez), “Sinceridad” (Rafael Gastón Pérez), “La barca” (Roberto Cantoral), “Tú me acostumbraste” (Frank Domínguez), “Nosotros” (Pedro Junco), “Solamente una vez” (Agustín Lara), “Sabor a mí” (Álvaro Carrillo), “No me platiques más” (Vicente Garrido), “Perfidia” (Alberto Domínguez), “Obsesión” (Pedro Flores), “Delirio” (César Portillo de la Luz), “Vanidad” (Armando González Malbràn), “Piel canela” (Bobby Capó), “Sufrir” (Francisco Flores del Campo), “Y…” (Mario de Jesús), “Encadenados” (Carlos Arturo Briz), “Espérame en el cielo” (Francisco Vidal López) y “La puerta” (Luis Demetrio), entre el cálculo de las más de ochocientas canciones grabadas. A contar de esos logros Lucho Gatica es también la máxima leyenda de la música chilena en el mundo, una leyenda en la que el cantante se codea con Elvis Presley, Ava Gardner, Frank Sinatra, los Beatles o Alfredo Sadel.

“LAS MUCHACHAS DE LA PLAZA ESPAÑA”

Es una referencia de la cultura popular de más de un continente, como consta en la presencia de sus figura en novelas como La tía Julia y el escribidor (1977), de Mario Vargas Llosa, o en libros de autores hispanoamericanos como Guillermo Cabrera Infante y Alfredo Bryce Echenique. La fiebre por los boleros desencadenada en los años ‘90 a escala mundial en la industria de la música y explotada por Luis Miguel, Plácido Domingo, José Luis Rodríguez, José Feliciano, Gloria Estefan, Charlie Zaa no habría sido posible sin el repertorio dorado que Lucho Gatica grabó entre los años ‘50 y ‘60. Pitico, el menor de todos. Era una bandada de hermanos la de la familia Gatica Silva en Rancagua, hijos de José Agustín Gatica, comerciante y pequeño agricultor, y de Juana Silva, dueña de casa y música aficionada. Humberto, Orlando, María, Arturo, José Agustín, Yolanda y Luis Enrique eran los hermanos. A José Agustín le llamaban Catuta. Luis Enrique Gatica Silva, el menor de todos, era simplemente Pitico.

“SABOR A MI”

El matrimonio se había establecido en 1910 en Rancagua, en una casa de amplio patio situada en el número 18 de la calle Maruri. Pitico llevó ahí la vida regular de un niño chileno, entre la rancagüina avenida Independencia, el paseo dominical y el fútbol. El padre murió cuando el hijo menor tenía apenas cuatro años, el 10 de febrero de 1933, y es su madre la que está fija en los primeros recuerdos musicales de Lucho Gatica: ella tocaba el arpa y la guitarra en la casa familiar, y dos de sus hermanos, Arturo y Catuta, tenían el gusto por cantar tangos o tonadas.

“BESAME MUCHO”

DE CONSUELO VELAZQUEZ

Fue Arturo Gatica, diez años mayor y ya iniciado hacia 1938 en una carrera musical, quien impulsó los primeros pasos musicales de su hermano. Lucho Gatica estudió en el instituto O’Higgins de Rancagua, dependiente de la congregación católica de los Hermanos Maristas, y en 1941 empezó a cantar en revistas de gimnasia y en la radio de Rancagua, a dúo con su hermano, a los trece años. En 1943 grabó el primer disco de su vida: un acetato registrado en la misma radio, con tres tonadas, una de ellas llamada “Negra del alma”, y acompañado por las guitarras de dos amigos, Antonio Muñoz y Ernesto Rossón.

“CONTIGO EN LA DISTANCIA”

DE CESAR PORTILLO DE LA LUZ

Arturo acogió también a Lucho cuando éste llegó a Santiago en 1945. Ese año fue matriculado en el instituto Alonso de Ercilla, también dependiente de los Hermanos Maristas, donde tuvo entre sus compañeros a Andrés Zaldívar, futura figura de la política chilena. Un año más tarde, en 1946, el estudiante Gatica se inscribió además en Escuela Industrial No. 2 de Santiago para optar al título técnico de mecánico dental. Pero al mismo tiempo Arturo llevó a su hermano a la Radio Minería para presentarlo al locutor Raúl Matas, que tenía allí el programa “La Feria de los Deseos”, el mismo donde había debutado Antonio Prieto.

“COMO FUE”

Fue el estreno de Lucho Gatica en Santiago. En la radio, a los dieciocho años, cantó “Tú, dónde estás”, y Raúl Matas gestionó su primera grabación, a dúo con Arturo Gatica y con el acompañamiento del Dúo Rey Silva. Los hermanos grabaron cuatro tonadas en un disco de 78 revoluciones por minuto para el sello Odeon: “El martirio”, “Tú que vas vendiendo flores”, “La partida” y “Tilín tolón” (1949). Arturo, siempre en un rol paterno, instó a su hermano a terminar primero su carrera antes de cantar, y de hecho el diploma que acredita su título de “mecánico para dentista” fue extendido el 31 de julio de 1951.

“EL BARDO”

Sólo que el espacio que corresponde a la firma del “interesado” quedó en blanco. Ya había otros intereses que atender. El estudiante Luis Enrique Gatica, también llamado Pitico, estaba en camino a ser simplemente Lucho. Suave y cadencioso: La revolución de Gatica. Antes del inicio de Lucho Gatica, el bolero ya era un género popular en Chile. Era una vieja guardia de éxitos de los años ‘30 como “Oración Caribe” o “Virgen de medianoche”, popularizados por los cantantes mexicanos José Mojica y Fernando Fernández, las cubanas Elvira Ríos y Olga Guillot o el argentino Leo Marini, junto a las voces más líricas del doctor Alfonso Ortiz Tirado y de Pedro Vargas. El dúo de los hermanos Gatica alcanzó a constar en la portada de alguna revista “Ecran” de la época, retratado en atuendos de huaso. Pero el futuro de Lucho Gatica estaba en el bolero y tenía el signo solista. Tres señales en ese sentido coincidieron en 1951. Gracias a su hermano, Lucho conoció en Santiago a la cantante cubana Olga Guillot.

“ENCADENADOS”

Por intermedio de Raúl Matas se encontró además con el trío de requintos y guitarras Los Peregrinos, del cantante boliviano Raúl Shaw Moreno. Y Lucho Gatica grabó con la orquesta de Don Roy. “Me importas tú”(1951) fue su primer bolero con esa orquesta, y al mismo tiempo iniciaba su catálogo dorado de boleros junto a las puras guitarras de Los Peregrinos con “En nosotros” y “Amor, qué malo eres” (1951) y con “Amor secreto” y “Contigo en la distancia”(1952), dos composiciones que Gatica aprendió de un par de grupos en boga en la época: Los Tres Diamantes y el cubano-mexicano Trío Martino. Fue el sello EMI Odeon el que recogió estas grabaciones de los inicios históricos de Lucho Gatica en Chile. “Fue por intuición, porque me gustaban”, explicaba el propio cantante en una entrevista al diario “El Mercurio” en 1997. “Siempre escuché a Leo Marini, Pedro Vargas, Hugo Romani… Entonces me puse a elegir canciones que podían llegar a ser un éxito. Recuerdo que vino a Chile el Trío Martino y traían unos boleros maravillosos, entre ellos “Contigo en la distancia”, ‘Nosotros’. También estuvieron Los Tres Diamantes, que cantaban como los dioses”.

“POPURRÍ DE BOLEROS”

–Fue una locura generalizada –certifica Rubén Nouzeilles, el director artístico del sello Odeon desde mediados de los años ‘50, que conoció de primera fuente el éxito del cantante–. Y en el exterior se produjo un eco inmediato, aunque los procesos eran más lentos. Pero él estaba ansioso por grabar. Lucho Gatica las tenía todas consigo a los veinte años ya, con una intuición notable para escoger qué temas convenían a su modo de sentir y transmitir la música con esas frases largas, tremendamente cargadas de pasión. Eran casi pleonasmos musicales los que grababa Gatica. Era un bolero nuevo. Lucho Gatica recuerda haber escuchado a antecesores como Pedro Vargas o Alfonso Ortiz Tirado, pero él vino al mundo a cambiar el modo en que eran cantados los boleros. En su voz la declamación se tornó en un fraseo suave, y el ritmo se volvió menos marcado y más cadencioso. Gatica hizo en la historia del bolero el equivalente a lo que Fran Sinatra hizo por el cancionero popular estadounidense de antecesores como Bing Crosby, y con el mismo efecto: la intimidad y la cercanía con las audiencias.

“OBSESION”

Giras, hoteles y el bolero que aprendieron The Beatles Según el registro de Nouzeilles, Lucho Gatica grabó discos en un itinerario de sesiones que incluye Chile, Inglaterra, México, Cuba, Argentina, Brasil, España y Venezuela. La primera gira internacional del cantante tuvo lugar en 1953. Colombia, EE.UU., España e Inglaterra fueron los destinos. Invitado por el productor chileno Alejandro Michell Talento, quien décadas más tarde popularizó en Chile el personaje infantil del “Tío Alejandro” y que dirigía entonces la radio Cadena Nacional de Colombia, Gatica actuó en Cali y Medellín. Tras cumplir su primera visita a Nueva York, para lo que entró a EE.UU. sólo como turista, Lucho Gatica partió a Madrid, donde se encontró con su hermano Arturo y conoció la canción “Las muchachas de la Plaza España”. Su destino final fue Londres, ciudad donde Odeon había gestionado que el cantante grabara con el director escocés Roberto Inglez.

“NO ME PLATIQUES MAS”

DE VICENTE GARRIDO

De esa histórica sesión de 1953 datan cuatro canciones de Lucho Gatica, dos de ellas en portugués: “Samba chamou” y “No tem soluçao”, junto a la aludida “Las muchachas de la plaza España” y el bolero “Bésame mucho”, de Consuelo Velázquez, que, en uno de los más insospechados efectos de su carrera, años más tarde sería aprendido y tocado por los Beatles. (A propósito se afirma que quien difunde ese bolero y lo hace famoso es precisamente Lucho Gatica”. A su regreso a Santiago, Gatica grabó con el prolífico guitarrista chileno Humberto Campos las canciones “Vaya con Dios” y “Sinceridad”(1953), un bolero que había encontrado a su paso por Colombia ese mismo año, y se reunió además con Roberto Inglez, quien viajó a actuar como pianista del cantante antes de establecerse en Chile e iniciar una carrera de ejecutivo disquero hasta su muerte en 1977. Una segunda incursión internacional de Lucho Gatica data de 1954, esta vez con destino a Perú, Brasil y Cuba. El 9 de octubre de ese año debutó en Lima, en el grill del hotel Bolívar, para luego cantar en el teatro Biarritz junto a la estrella española del cine y la música Sara Montiel, y en el auditorio de la radio El Sol, que era dirigida por Vicente Bianchi. Para cuando llegó a Brasil, “Sinceridad”ya era un éxito en ese país, sumado al de su grabación en portugués “Nadie me ama”, y allí Gatica grabó con Antonio Carlos Jobim canciones como “La gloria eres tú”.

“MISTY -BRUMOSO”

Siguientes escalas fueron, en Ecuador, la radio El Mundo y el Teatro Apolo de Guayaquil; en Perú, la radio Panamericana; en Cuba, las actuaciones contratadas por el productor y animador Gaspar Pumarejo en La Habana, y al final del itinerario, el objetivo de fondo: México. Ya era 1955. México: bolero a domicilio Lucho Gatica ha recordado a menudo cuál fue su primera estrategia para tener éxito en México: llamaba a las radios, cubría el auricular del teléfono con un pañuelo para disimular su voz y pedía canciones a las emisoras. Canciones de Lucho Gatica. El país al que el cantante llegó en 1955 era el México de Pedro Vargas, de las orquestas de Gabriel Ruiz y Agustín Lara, del célebre dúo de Las Hemanas Águila.

“TODO EL AMOR DEL MUNDO”

Si la paternidad del bolero suele ser fallada a favor de Cuba en la frecuente pugna entre la isla y México, sí es indiscutible que este último país era la capital industrial del género. Allá llegó el chileno Gatica a vender bolero.–México en ese tiempo, ojo, era un bunker de un nacionalismo extremo: nadie podía ir a cantar bolero porque era patrimonio de los mexicanos, tal como a nadie se le ocurriría ponerse un sombrero de charro e ir a competir con Jorge Negrete o Luis Aguilar –recalca Rubén Nouzeilles, el director artístico de Odeon–. Lucho Gatica, además de ser un gran artista, fue también un gran conquistador.

“TU ME ACOSTUMBRASTE”

DE FRANK DOMINGUEZ

Tras unos inicios difíciles, el cantante tuvo pronto grabaciones que pedir a las radios mexicanas. Gatica trabajó con el sello mexicano Musart, y sus primeras grabaciones en ese país fueron los boleros “No me platiques más”, que había escuchado al compositor cubano Bola de Nieve en La Habana, e “Historia de un amor” (1955). Continuó con dos boleros del autor mexicano Roberto Cantoral, “El reloj” y “La barca” (1955), el último de los cuales fue grabado en los mismos días, y en el mismo México, por Antonio Prieto, también chileno, para el sello RCA Victor. El ascenso de Gatica en ese país fue meteórico. Sólo esa primera grabación, “No me platiques más”, superó el millón de copias vendidas. En el mismo 1955 el cantante ya tenía un programa de televisión conducido junto a la actriz Esther Fernández, protagonista de la famosa película “Allá en el rancho grande” (1936) junto a Tito Guízar. Al mismo tiempo, inserto en la prolífica industria fílmica mexicana, empezó a rodar películas como Tinieblas, Que seas feliz, la propia No me platiques más, El teatro del crimen, A capa y espada (1958) y Cada quien con su música (1958) junto Agustín Lara, Libertad Lamarque, Silvia Pinal, Pedro Vargas, el comediante Tin Tan y otras figuras de la música y el cine. Y entre los autores cuyas canciones grabó figuran el mismo Agustín Lara, Consuelo Velásquez, Alberto Domínguez y hasta un joven Armando Manzanero, quien acompañó por primera vez al piano a Lucho Gatica en México. Juntos emprendieron una gira por EE.UU. y Gatica grabó la primera canción del pianista, “Voy a apagar la luz” (1959). Rancagua-Miami-Cuba: encuentro en La Habana.

“SABOR A MI”

El penúltimo día de 1956 Lucho Gaticavolvió, tras su partida a México, por primera vez a Chile, donde en 1955 el locutor Iván Silva había creado el programa radial “Cita con Lucho Gatica”. Y ya la agenda próxima del cantante estaba copada con fechas venideras en Cuba, Brasil, Uruguay, Argentina y EE.UU. El de su regreso a Cuba es uno de los episodios legendarios de su carrera. El 24 de febrero de 1957 Lucho Gatica volvió a cantar en La Habana ante unas treinta mil personas convocadas en un estadio de la ciudad. Orquestada por los productores cubanos Gaspar Pumarejo y Eugenio Tito Garrote, fue la actuación en la que la madre de Gatica, doña Juana Silva, fue llevada desde Rancagua a Miami y de Miami a La Habana para reunirse con su hijo en público y sin previo aviso, en una sorpresa que Lucho Gatica ha mencionado entre los mejores recuerdos de su historia. A su siguiente paso por EE.UU. el cantante grabó otro de sus boleros inmortales, “Tú me acostumbraste” (1957), de Frank Domínguez, y marcó un nuevo hito al hacer por primera vez una grabación en inglés con la orquesta de Nelson Riddle, el director de cabecera de Frank Sinatra. La actividad disquera siguió cuando, de vuelta en México y con José Sabre Marroquín como representante y director orquestal, Gatica grabó el bolero “Y…”y la canción “Moliendo café” (1957 – del compositor venezolano Hugo Blanco), con arreglos del músico chileno Joaquín Prieto, hermano de Antonio Prieto.

“SOMBRAS”

Para entonces el cantante ya estaba por pasar de los viejos discos de acetato al nuevo formato más flexible de los long-play de vinilo. Entre sus primeros LP, grabados con el lujo de las orquestas de Roberto Inglez, Vicente Bianchi, Don Roy, Victor Lister, Miguel Caló, José Sabre Marroquín o Armando Manzanero, figuran Inolvidables con Lucho (1958), El gran Gatica (1958), Encadenado (1958), Canciones de huasos y gauchos /1959), los compilados Mis primeros éxitos (1960 y 1963), Lucho y Lara (1960), Lucho en la intimidad (1962), Tangos del recuerdo (1962), y Recuerdos de amor (1963). Tres décadas más tarde, los dos últimos fueron reeditados en Chile por el sello Discos CNR. Tangos del recuerdo fue grabado junto a la orquesta de Miguel Caló, a la distancia, con la orquesta registrada en Buenos Aires y la voz de Gatica grabada en México, y con tangos como“A media luz”, “Uno” y “Al compás del corazón”, mientras que Recuerdos de amor corresponde a uno de los LPs editados por el sello Musart en México, con las canciones “Quisiera”, “Consentida” y “Desvelo de amor”, entre otras.

“LA HISTORIA DE UN AMOR”

El Rey del Bolero y otras leyendas. El título más universal que ha ganado Lucho Gatica es el de “Rey del Bolero”, y fue acuñado en España, según atestigua el propio cantante. En ese país, otro de los puntales de su éxito en Hispanoamérica, su llave de entrada fue el bolero “El reloj”, seguido por éxitos como “Sabor a mí”, “La barca” y “Encadenados”. Su debut en vivo en España data de 1959, en el Florida Park del parque de El Retiro, donde fue triunfalmente recibido por la audiencia. Al mismo tiempo, muy cerca de su México adoptivo, EE.UU. fue un mercado habitual para Lucho Gatica, y no sólo entre la audiencia latina de ese país. Canciones en inglés como“More” y “Moon river”, esta última de Henry Mancini, eran parte de su repertorio. Ya en 1958 el cantante se presentó en el popular “Show de Perry Como”, programa de TV de alcance nacional conducido por ese cantante. En 1959 actuó en el Orange Bowl de Miami y el 5 de abril de 1963 debutó en el Carnegie Hall, con lo que dejó instalada la marca de ser el primer cantante de habla hispana que actuó en ese teatro de Nueva York.

“CONTIGO APRENDÍ”

Dos de sus más citadas anécdotas en EE.UU. refieren el encuentro entre Gatica y Elvis Presley en los estudios de la compañía cinematográfica hollywoodense Metro Goldwyn Meyer, y la frase célebre pronunciada por Ava Gardner durante una actuación en la que Gatica dedicó a la arrebatadora actriz de cine la canción “Nadie me ama” en el neoyorquino club Chateau Madrid, en 1963: “Apaguen el ventilador que está cantando Gatica”, dijo la diva, según la leyenda. Otras figuras del entretenimiento de ese país como Peggy Lee, Johnny Mathis, Lena Horne, Vic Damone, Eydie Gormé, Sammy Davis Jr. y rancias celebridades del jet set mundial como el actor Omar Shariff, el futbolista Pelé o el cantante Julio Iglesias fueron parte de sus círculos. Para comienzos de los años ‘60 Lucho Gatica ya tenía terreno ganado en regiones aún más remotas. Europa, Medio Oriente, China y Filipinas eran mercados en los que sus discos eran editados. Los escenarios usuales del cantante eran teatros, hoteles, salones, clubes, emisoras de radio y programas de televisión, pero el propio Gatica recuerda como un hito el concierto que dio en un gran estadio en Filipinas, en 1962. Otras pruebas de su llegada entre las masas es proporcionada por la estimación de la revista chilena “Ecran”, según la cual en 1966 el cantante había vendido 22 millones de discos en el mundo. Y otra es la aparición de Gatica en la recordada serie estadounidense de dibujos animados de los años ‘60 “Los Picapiedras”. Tal como, por ejemplo, Cary Grant era Cary Granito, Lucho Gatica apareció como Lucho Piedrica.

“POR AMOR”

De México a EE.UU. Durante estos años de apogeo mayor Lucho Gatica vivió en México. Es la época de su primer matrimonio, con la actriz puertorriqueña María del Pilar Mercado, más conocida como Mapyta Cortés y sobrina del director de cine mexicano Fernando Cortés. Se casaron el 21 de mayo de 1960 en México, el matrimonio duró dieciocho años, hasta 1978, y trajo consigo a los primeros cinco hijos del cantante, entre el primogénito, Luis Antonio Gatica Mercado (n. 1961), actor, y el menor, Alfredo Gatica, productor musical. Tras la separación, Gatica se trasladó a California, y luego ha vivido en ciudades estadounidenses como Houston, Miami y Los Angeles, donde reside en la actualidad. Su segundo matrimonio fue una modelo estadounidense a quien conoció a comienzos de los ‘80, con la que estuvo casado seis años y con quien tuvo a su sexta hija, Luciana, ahijada de Julio Iglesias. Y en 1986 se casó con su actual mujer, Leslie, veinte años menor, con quien tiene a su hija menor, Lily. El cantante también apoyó en los años ‘70 los inicios de la carrera de su sobrino, el ingeniero de sonido y productor musical Humberto Gatica. Hijo de Humberto, el mayor de los hermanos de Lucho en Rancagua, Humberto Gatica es hoy un exitoso productor discográfico de Celine Dion, Alejandro Sanz, La Ley y otros músicos internacionales.

“PASO LAS NOCHES”

En la carrera del propio Lucho Gatica ya en 1961 comenzaban a hacerse presentes los primeros problemas vocales, en un desgaste que se iba a sumar hacia los años ‘70 a una baja en la frecuencia de sus discos. Para entonces Gatica era un intérprete en una escena en la que empezaban a morir los compositores fundamentales de una era, como Álvaro Carrillo, Agustín Lara o Gabriel Ruiz. Luego de trabajos más esporádicos como su participación en “Cantaré, cantarás” (1985), una grabación benéfica en favor de la Unicef realizada en conjunto con Julio Iglesias, José Luis Rodríguez, José Feliciano y otros colegas, esa paradoja se iba a ver agudizada en los años ‘90 por un fenómeno del espectáculo posmoderno, la nostalgia, gracias a la cual una gama de cantantes nuevos comenzó a explotar el catálogo histórico instaurado por Lucho Gatica, mientras el cantante original estaba falto de repertorio.

“YO VENDO UNOS OJOS NEGROS”

La nostalgia y los homenajes De las diez canciones que el cantante mexicano Luis Miguel grabó en su disco Romance (1991), detonante de la nueva fiebre por el bolero desencadenada en el mundo en los años ‘90, cinco fueron éxitos estrenados por Lucho Gatica en su momento: “Contigo en la distancia”, “La barca”, “No me platiques más”, “La puerta”, y “La mentira”. En discos siguientes de esa serie, Luis Miguel siguió incorporando canciones popularizadas por el chileno, como “Sabor a mí”, “Historia de un amor”, “Delirio” y “Solamente una vez’‘. Cantantes tan diversos como Miguel Bosé y Juan Gabriel han reconocido sentidamente la escuela de Lucho Gatica en los últimos años. Desde Angel Parra en su disco Boleros (1994) en Chile hasta José Feliciano en Solamente una vez (1999), a dúo con Gatica, han grabado canciones del cantante.

En 1990, después de más de una década de ausencia, Lucho Gatica volvió a España, un país donde las películas del cineasta Pedro Almodóvar incluyen boleros suyos en sus bandas sonoras. El cantante chileno mantuvo una rutina de actuaciones en España o Brasil, en las que coincidió con colegas como la cantante cubana Olga Guillot y el trío mexicano Los Panchos. Chile ha aparecido de modo esporádico en esa agenda. En 1992 vino al Festival de Viña del Mar como presidente del jurado de la competencia y recibió el galardón Gaviota de Oro. En febrero de 1994 volvió para actuar con Myriam Hernández en el Casino de Viña del Mar, y regresó en el mismo año para actuar en el programa “Hablemos de…”, de César Antonio Santis, junto a Armando Manzanero y a Dyango. En 1996 vino de nuevo al festival, también como parte del jurado, y en octubre de 2002 estuvo en el programa “De pé a pá” en TVN. En enero de 1996, justo antes de su visita al Festival de Viña, recibió un homenaje de Julio Iglesias, Celia Cruz, Olga Guillot, los Panchos, José José, Luis Miguel, Juan Gabriel y otros cantantes en el centro de convenciones James L. Knight de Miami, donde Gatica cantó con Los Panchos. En abril de 2000 recibió un nuevo tributo, esta vez de la neoyorquina Asociación de Cronistas de Espectáculos (ACE), que agrupa a periodistas latinos de esa ciudad, en el Lincoln Center, y fue honrado junto a Olga Guillot, Celia Cruz, Roberto Cantoral, José José y Rocío Jurado. El mal rato de la época sobrevino tras la gira internacional de nueve meses que hizo en 2002, cuando, a su regreso a Los Angeles, en septiembre de ese año el Departamento de Estado le negó una visa para volver a entrar a EE.UU. Originado en un aparente alcance de nombres, el incidente movilizó hasta al ministro Secretario General de Gobierno de la época en Chile, Heraldo Muñoz, quien gestionó una visa provisoria. Igualmente noticioso fue el matrimonio entre su hijo Alfredo Gatica Mercado, el menor de los que tuvo con Mapyta Cortés, y Cecilia Salinas Occelli, una hija de Carlos Salinas de Gortari, el ex Presidente mexicano célebre por los casos de corrupción registrados durante su administración entre 1988 y 1994. Todo lo que calza Lucho Gatica Aunque la frecuencia de sus grabaciones no sea la misma, Lucho Gatica no ha dejado de lanzar discos en los últimos años. Entre los más recientes están 40 años cantándole al amor (1992) y Lo que me queda por vivir (1996), en el que constan versiones nuevas de éxitos como “Bésame mucho” y “Sinceridad”. En 2000 anunció un disco de boleros inéditos de autores como María Grever, Bola de Nieve y José Sabre Marroquín, producido por Humberto Gatica, y ese mismo año grabó una ambiciosa serie de dos volúmenes de boleros a dúo con doce cantantes brasileños para la editorial de Reader’s Digest de ese país. Ahí Lucho Gatica canta “El reloj”, “La barca”, “Tú me acostumbraste”, “Historia de un amor”, “Espérame en el cielo”, “Delirio” o “Eclipse” con Iván Lins, Nana Caymmi, Maria Creuza, Emilio Santiago o Fernando Montenegro. En el registro del cantante figura de hecho una grabación tan reciente como la que hizo el 7 de octubre de 2003, a los 75 años, en una versión de Me gustas tú” con los cantantes de hip-hop Anamaría Tijoux y Víctor Flores para un inédito disco de duetos producido por el sello EMI que incluye además las participaciones de Los Tetas, Myruiam Hernandez, Quique Neira y otros cantantes. En cuanto a reediciones de su catálogo, un compilado de su trayectoria fue editado en Chile con motivo de los setenta años del sello EMI Odeon, pero un patrimonio mejor tratado es el que consta en 50 años, 50 canciones (2002), una valiosa antología doble editada a raíz del cincuentenario de la carrera de Gatica que volvió a embarcarlo en una gira de promoción por España, México, Estados Unidos, Brasil y Colombia. El cancionero de Lucho Gatica es hace décadas un referente cultural. Ya en 1992 su música fue presentada como producto típico chileno en la ExpoSevilla. Es socio emérito de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor chilena, SCD, y en los últimos años se han sucedido tributos locales, logrados y fallidos, a su trayectoria. En agosto de 2000 Gatica vino a recibir un homenaje en su natal Rancagua. En febrero de 2002 fue objeto de un discreto tributo en el Festival de Viña, en conjunto con Antonio Prieto, pero un desagravio llegó cuando en marzo recibió la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral en el grado de Gran Oficial, instituida en reconocimiento al beneficio de la educación, la cultura y la docencia. “Lucho Gatica tiene su nombre inscrito en el corazón no sólo de los chilenos de muchas edades, sino sobre todo en el corazón de todos los románticos. Por décadas él nos ha susurrado al oído palabras de amor. Para generaciones enteras, su voz ha sido parte de la intimidad y casi un sinónimo de amor (…) Es un hombre que ha transformado a muchos desconocidos en novios”, fue parte del discurso leído por la ministra de Educación, Mariana Aylwin. En el mismo año de esos homenajes, en junio de 2002 Lucho Gatica actuó en el hotel Conrad Hilton del balneario uruguayo Punta del Este ante la ovación de quinientas personas frente a “Bésame mucho”, “Historia de un amor”, “Contigo en la distancia” o “Sabor a mí”.Al año siguiente dio sus más recientes actuaciones en Chile a la fecha, el 30 de septiembre y el 1 de octubre de 2003, en el hotel Hyatt y el Teatro Oriente de la capital. Tiempo antes, en una fugaz visita a un programa de TV en Chile, el compositor mexicano Armando Manzanero habló de Gatica en 1996. “Lucho Gatica revolucionó el modo de cantar el bolero”, dijo. “Yo creo que ni los chilenos saben bien todo lo que calza Lucho Gatica”. Palabra de Manzanero. Fuente:http://www.musicapopular.cl/2.0/index2.php?op=Artista&id=171#top En el año 2006 fallecería su ex esposa, Mapita Cors.No sería hasta 2007 que Gatica se reencontraría con el público chileno, gracias a su participación como jurado en el programa Cantando por un sueño, de Canal 13, programa en el cual fue homenajeado merecidamente. Durante su estadía en el país también lanzó un vino con su nombre: “Lucho Gatica es bolero”. Ese mismo año firmó un contrato de grabación con Aurafonic Records y pronto lanzará un álbum de grandes éxitos y material nunca antes grabado por el cantante, que según afirmó sería su último disco. El 7 de noviembre de 2007 recibió el Grammy Latino a la Excelencia, junto a otros destacados artistas como Alberto Cortez, Olga Guillot, Los Tigres del Norte y Os Paralamas de Sucesso. En diciembre del 2007 saca al mercado su propia linea de vinos llamados “Lucho Gatica es Bolero”.El 25 de enero de 2008, Gatica fue inmortalizado en una estrella (la número 2.354) del Paseo de la Fama de Hollywood, siendo el segundo chileno -despúes de Don Francisco- en recibir tal reconocimiento. En febrero se dió a conocer que el cantante haría un dueto con Christina Aguilera para el próximo disco de la intérprete que saldría a la venta en marzo de 2008. Nelly Furtado en su reciente visita a Chile aseguró que dentro de poco grabará un tema con él para su próximo disco. Lucho Gatica es referenciado en dos libros del escritor peruano Mario Vargas Llosa; La Fiesta del chivo (2000) y La tìa Julia (1977), donde le dedica seis pàginas en las que narra la visita del cantante a Lima. Los boleros interpretados por Lucho Gatica, como “El Reloj”, forman parte tambien del universo de la juventud (adolescencia) priviligiada de la Lima de los años cincuenta en la obra del escritor peruano  Alfredo Bryce Echenique: No me esperen en abril (1995).Fuente: Wikipedia. A todo los que han tenido la gentileza de bajar los videos y las canciones del gran Lucho Gatica y publicarlos en YouTube, de donde nosotros las hemos tomado para complementar esta pagina, un millon de gracias por tan noble gesto, ya que nos han permitido disfrutar tambien de tan bellas melodias. Muy Agradecidos.