“VICTOR PIÑERO: EL REY DEL MERECUMBE”
Deseamos hacer la siguiente acotación: Si bien es cierto que el gran Victor Piñero no se destacó por ser interprete de boleros o de música romántica, ya que, por el contrario, sus fama siempre estuvo ligada a la interpretación de guarachas, cumbias, por supuesto el famoso merecumbè y otros ritmos bailables, pero por ponderar toda su trayectoria y todo lo que representó musicalmente para Venezuela, además de constituir parte de la historia contemporánea por lo que ha sido para la música en terminos generales, consideramos que si podíamos incluirlo dentro de nuestra pléyade de estrellas de la canción romántica, escogiendo, por supuesto, temas musicales más o menos acordes con lo que es la esencia y naturaleza del blog, para deleite de nuestros visitantes.
Nace el “negro” Víctor Piñero en el hogar de Don Pablo Julián Piñero, el 10 de Mayo de 1923 en la Parroquia San Juan, ciudad de Caracas, Venezuela, cuando su esposa Doña Guillermina Borges de Piñero le diera el segundo de sus siete hijos a quien bautizaron como Víctor Piñero y quien en el seno familiar apodarían cariñosamente como “El Negro Víctor” y que la posteridad le reservó el merecido titulo nobiliario de “El Rey del Merecumbé”, cuando se transforma en una Nueva Estrella de la canciòn. Aunque desde temprana edad mostró gran interés por la música, de hecho, ya a los doce años daba sus pininos con una pequeña agrupación conformada con adolescentes de su barriada, donde también se le conoció cariñosamente entre sus amigos como “Arepa”. El hallazgo de este diamante en bruto se le atribuye a Leonardo Pedroza, director de la recordada orquesta Leonard Melody, quien para el momento del encuentro dirigía la orquesta del programa radial “Cada minuto una estrella”, que se transmitía en la caraqueña estación Radio Libertador. Por este programa desfilaron y se mostraron por vez primera aficionados que con el correr del tiempo lograron forjar su propia estrella y Víctor Piñero fue uno de éstos.
Para el año 1944 pasó a formar filas en la orquesta de Mañito por un breve lapso, para luego incorporarse a la orquesta Leonard Melody, donde se mantuvo hasta el momento en que se ve tentado por la orquesta de Los Hermanos Belisario donde se terminó de “pulir” como guarachero estrella y graba sus primeros éxitos. Por desavenencias entre los miembros de esta agrupación, la orquesta se disuelve y uno de los hermanos Belisario, Pedro J. Belisario decide armar su propia orquesta con “El negro Víctor” como figura principal. El éxito no se hizo esperar y pronto la orquesta trasciende las fronteras de su natal Venezuela. Con la Sonora Matancera. La voz, el sentimiento y la escena de Víctor Piñero son reclamadas desde La Habana para grabar con la prestigiosa Sonora Matancera. Al regresar a Venezuela, se incorpora a la Orquesta “Los Peniques”, agrupación que para entonces gozaba de alta aceptación en las preferencias del venezolano, sin embargo otra sorpresa le esperaba, pues desde Colombia es convocado por Pacho Galán para que preste su voz para proyectar un nuevo ritmo en ciernes: “El Merecumbé”. Este contagioso ritmo, mezcla de Merengue y Cumbia, nacido de las Costas del Atlántico colombiano, Víctor Piñero lo adopta para sí, imprimiéndole una particular energía en la interpretación que pronto le harían ganar en buena lid el título de “E l Rey del Merecumbé”. Regresa una vez mas a su país y se une a la Sonora Caracas, popular agrupación de grata recordación, pero su alma de trotamundo le conduce a Puerto Rico para unirse al Combo de Rafael Cortijo. Otra breve pasantía y toma vuelo de regreso a sus raíces. Una vez en Caracas, se encuentra con Arnaldo Belisario (de la famosa familia Belisario), para quien graba algunos temas y luego se asimila a las filas de La Tremenda de Alberto Muñoz. A imponer el Ritmo. El 15 de Julio de 1958, Renato Capriles, hasta entonces publicista y admirador confeso de la trayectoria del maestro Billos Frometa (Orquesta la Billo`s Caracas Boy) decide fundar su propia orquesta, la cual por sugerencia del propio Maestro bautizó como “Los Melódicos”. La orquesta nace con el slogan de “La orquesta que impone el ritmo en Venezuela”, y para lograr su propuesta se hacen de los servicios de algunos de los mas reputados músicos locales y por supuesto que no podía faltar el nombre de Víctor Piñero, quien con su presencia aportaba a la orquesta personalidad, prestigio, experiencia y calidad. Con esta orquesta vive dos etapas, la primera en la que con su imagen le ayuda a posicionarse en el mercado musical venezolano y una segunda en la que contribuye al afianzamiento definitivo. Recién se habían celebrado las fiestas navideñas del año 1974, estrenábamos un nuevo año y en vísperas de las fiestas de los Santos Reyes Magos, el prestigioso Hotel Tamanaco se engalanaba aquel 04 de Enero de 1975 con la presencia de Los Melódicos y sus populares cantantes: Manolo Monterrey y Víctor Piñero “El Rey del Merecumbé”. Un infarto fulminante cegaría la vida al Rey del Merecumbé, al gran Víctor Piñero. Fuente: Guasanco808



Soy amante de la musica del recuerdo, y el Señor de Señores Victor Piñero es uno de mis favoritos. Me hubiera gustado vivir en esa epoca de oro de la musica.
Estimado señor Daniel Pagoada bienvenido a nuestro blog y gracias por su intervención en el mismo. Nos agrada continuar conociendo a personas amantes de la música del recuerdo,la música de la evocación, la de la añoranza, puesto que es la que formó parte de nuestra infancia, en unos casos, y de nuestra juventud en la generalidad de los casos, dado que es cuando teníamos la edad suficiente para entender y digerir todo cuanto a música se refería. Es allí donde radica la importancia de la música del recuerdo, ya que nos permite retrotraernos a épocas pasadas y revivir grandes momentos agradables, de felicidad, que nos hacen volver al pasado recordando pasajes de nuestras vidas de una manera real, gracias a la ayuda de esa música que nos transporta automáticamente a lo que fue y que ya no es. El señor Don Víctor Piñero, un glorioso cantante venezolano, con una envidiable trayectoria musical durante varias generaciones, es digno de tomarlo en cuenta para desear haber vivido durante la llamada época de oro de la música. Gracias nuevamente y por lo pronto reciba nuestros calurosos saludos con la mayor consideración y estima. Atentamente: Oswaldo Paez