“ANTONIO “TONY” AGUILAR: EL CHARRO DE MEXICO”
Pascual Antonio Aguilar Barraza, su nombre completo, nació el 17 de mayo de 1919 en la ciudad de Villanueva, estado de Zacatecas, donde creció en la señorial hacienda de Tayahua, la cual fue construida por sus ancestros hace más de 400 años. Heredó la perseverancia de su padre, Jesús Aguilar, y el llamado a la música de su madre, María de los Ángeles Barraza, quien cantaba en el coro de la iglesia local. Cuenta en su haber con 163 discos, más de 25 millones de copias vendidas y miles de exitosas presentaciones en el mundo. A comienzos de los años 40 fue a Hollywood para estudiar canto y arte dramático. Unos años después, hacia 1945, continuó en México su preparación artística, llegando a perfeccionar su voz de tal manera que podía interpretar el estilo operístico.
En la década de los años 50, mientras se iniciaba como cantante, incursionó en el cine con pequeños papeles, pero en 1952 obtuvo su primer rol importante en El casto Susano, tras lo cual, en 1953, fue contratado por Filmex para una docena de películas. En 1956 interpretó su primer papel protagonista, en la película Tierra de hombres, luego de lo cual interpretó reiteradamente personajes populares o históricos, como ‘Heraclio Bernal’, ‘Felipe Carrillo’ o el mismísimo ‘Emiliano Zapata’. También escribió argumentos y guiones de cine, produciendo un voluminoso número de películas, la mayoría de ambiente campirano protagonizadas por él. Paralelamente Antonio Aguilar desarrolló su carrera musical dentro del mismo género ranchero, con canciones de la época de la Revolución Mexicana y otras de fuerte inspiración popular, lo cual le valió fama internacional. Es reconocido como uno de los grandes exponentes de la canción popular mexicana de todos los tiempos.
Su nombre aparece a lado de figuras como Pedro Infante, Jose Alfredo Jiménez, Jorge Negrete y Javier Solís, entre otros. Entre sus éxitos se pueden citar: “Ay”, “Chabela”, “El aventurero”, “Corrido de Lucio Vázquez”, “Caballo de patas blancas” y “Triste recuerdo”, por mencionar sólo algunos títulos. Gran amante de las caballos, realizó múltiples presentaciones de espectáculo ecuestre acompañado de su esposa, la también actriz y cantante Flor Silvestre, con quien contrajo matrimonio en 1960 y procreó dos hijos, los cantantes Pepe y Toño. El legendario “Charro de México” también participó en la recaudación de fondos para diversas organizaciones sociales, además de haber sido nombrado Gran Mariscal del Desfile de la Independencia de México en la ciudad de Los Ángeles, California, donde le entregaron las llaves de la urbe en 1973, 1974 y 1996.
Al despuntar la década de los cincuenta debutó como actor en el cine, al tiempo que se inició como cantante, faceta de su carrera que se extiende hasta los primeros años del 2000. De sencillo trato, Antonio Aguilar es considerado ya una leyenda de la música popular mexicana, y el último entre los grandes Iconos y figuras del cine y la canción mexicana. Actuó en 167 películas y ha recorrido el mundo junto a su esposa Flor Silvestre y sus hijos Tony y Pepe Aguilar. Es reconocido como la persona que introdujo el deporte mexicano de la Charrererìa a audiencias internacionales y es por esto que lo apodan El Charro de México. En 1956 recibió su primera oportunidad estelar, en “Tierra de hombres”, de Ismael Rodriguezz. En su trayectoria, destacaron sus múltiples comedias rancheras y su reiterada caracterización de personajes populares e históricos, como Heraclio Bernal, Pancilo Natera, Benjamín Argumedo, Emiliano Zapata, Felipe Carrillo Puerto, Gabino Varrera, Lucio Vasquez.
Igualmente, resaltó su interés, por dar la oportunidad a realizadores y temas poco convencionales o alejados de la vena puramente comercial. Desde mediados de los años sesenta fue argumentista y guionista, y produjo un número importante de cintas, entre ellas varias de las que fue protagonista. De enorme fama como cantante, tanto en México como en muchos sitios del continente americano, también realizó múltiples presentaciones de su espectáculo ecuestre, acompañado de su esposa, Flor Silvestre, y de sus vástagos, quienes ya incursionaron en el cine al lado de su padre. Como actor se cuentan títulos como: Ahora soy rico (1952), La cama de piedra (1957), La cucaracha (1958), Ahí vienen los Argumedo (1961), Los hermanos del Hierro (1961), El Alazán y el Rosillo (1964), Peregrina / El asesinato de Carrillo Puerto (1973), Albur de amor (1979) y Astucia (1985).
Dentro de la veintena de filmes que produjo se encuentran: El ojo de vidrio (1967), Volver, volver, volver (1975), Benjamín Argumedo / El rebelde (1978), Los triunfadores (1978), Los gemelos alborotados (1981), Noche de carnaval (1981), El tonto que hacía milagros (1982), Lamberto Quintero (1987), Triste recuerdo (1990) y La güera Chabela (1992). Actualmente Antonio Aguilar aparece como el único hispano en llenar el Madison Square Garden de Nueva York en seis noches consecutivas. Los padres de Antonio, Ángela Barraza y Jesús Aguilar, tuvieron otros seis hijos: José Roque, Salvador, Guadalupe, Luis Tomás, Mariano y Josefina. Antonio se casó con la también actriz y cantante Flor Silvestre (Guillermina Jiménez), y su hijo menor, José “Pepe” Aguilar, es uno de los cantantes más populares en México y ganador de un Grammy (música México-Americana). El hermano mayor de Pepe, Antonio Jr., también es destacado cantante y excelente jinete. Josefina, la hermana de Antonio, es madre de la cantante Guadalupe Pineda.
El 5 junio del 2007, el Señor Aguilar fue internado en Medica Sur, un hospital al sur de la Ciudad de México, debido a una infección pulmonar y su situación se hacia cada vez más grave. Jaime Arriaga, el medico del artista, aseguro “Él sigue vivo y sigue sostenido por las medidas que estamos haciendo del punto de vista médico mecánico y la atención de la unidad coronaria de Medica Sur, él está vivo todavía”. El médico también informó que el Señor Aguilar permanecía en estado inconsciente pero que no tenía muerte cerebral. Después de 15 días de hospitalización, la madrugada del 19 de Junio de 2007, a las 11:45 p.m., hora de México, “El Charro de México” dejó de existir como consecuencia de complicaciones de una neumonía, la cual fue controlada, pero que le llevó a un cuadro de agotamiento agudo y que afectó su funcionamiento renal y pulmonar.
También fue homenajeado como los “grandes” en el palacio de Bellas Artes, sitio en el que han sido homenajeados sólo los más grandes artistas de México. Tras expresar su profundo agradecimiento por la solidaridad y apoyo Pepe Aguilar, a través de un comunicado por su casa disquera EMI Music, informó que “se oficiaría una misa de cuerpo presente en la Basílica de Guadalupe, donde estaría toda su familia”. La ceremonia religiosa fue oficiada por el Cardenal Norberto Rivera a las 15:00 horas y “a ella pudieron asistir los seguidores de ‘El Charro de México’“. Más de 8,000 personas se dieron cita para le misa en la Basílica de Guadalupe a pesar de que había una lluvia muy fuerte. El Presidente de México Felipe Calderón junto a su esposa estuvo entre los asistentes. Después de la misa los restos del cantante fueron trasladados a la ciudad Capital de Zacatecas, donde fueron velados. De acuerdo a un comunicado, este acto estuvo abierto al publico para que dieren el ultimo adiós al actor, quien deja un legado de más de 150 películas En la misa estuvieron presentes artistas como Vicente Fernández junto con su esposa, Pedro Fernández, y Guadalupe Esparza vocalista del grupo Bronco. Así como también la gobernadora del estado de Zacatecas Amalia García Medina.
Al término de la ceremonia religiosa, de alrededor de hora y media, el cortejo fúnebre se dirigió al rancho del cantante, ‘El Soyate’, que se ubica a unos 5 km del pueblo de Tayahua, municipio de Villanueva. Antes del Soyate, el cortejo fúnebre pasó por Villanueva, sitio que lo vio nacer y donde las campanas de la iglesia local redoblaron durante todo su paso. Luego, el cortejo siguió al pueblo Tayahua, donde Antonio vivió su infancia y adolescencia, y donde se realizó una brevísima ceremonia religiosa, para finalmente dirigirse al El Soyate, donde Aguilar fue sepultado esa tarde (Jueves 21 de Junio). Debutó en el cine mexicano al lado de Pedro Infante.Trabajó con el actor estadounidense John Wayne en el film “Los indestructibles” (The Undefeated) de 1969. Vicente Fernandenz fue gran amigo de Aguilar y reconoce que Aguilar fue quien abrió las puertas de Estados Unidos y Latinoamerica para muchos artistas mexicanos. En muchas de sus películas invitó a Eleazar Garcìa conocido como Chelelo. Algunos de sus corridos y canciones con Tambora se han convertido en temas clásicos como “Triste Recuerdo”, “Noche Tenebrosa”, “Gabino Barrera,” “Caballo Prieto Azabache” y “Albur de Amor.”. Fuente: en parte Wikipedia



DE NIÑO HE SIDO AMANTE LA MUSICA DEL SR. ANTONIO AGUILAR CLARO MI PADRE ME LA INCULCO,PERO MI GUSTO POR SU MUSICA FUE CRECIENDO,TANTO ASI QUE EL ESTABA PRESENTE EN TODAS LAS REUNIONES FAMILIARES, ES DECIR SU MUSICA, SIEMPRE TUBE EL DESEO DE ALGUN DIA CONOCERLO ESTABA REUNIENDO DINERO PARA IR A MEXICO PERO LAMENTABLEMENTE NO PUDO SER,QUIERO HACERLE LLEGAR A LA FAMILIA AGUILAR MIS SALUDOS QUE AUNQUE NO LOS CONOSCO LOS QUIERO, EL SR. AGUILAR Y SU MUSICA SIGUEN VIVIENDO EN MI CASA… HAROLD MACHADO VENEZUELA
Estimado señor Haroldo Machado de Venezuela, nos complace poder darle nuestra cordial bienvenida a nuestro blog y agradecerle su gentileza al intervenir en el mismo. Para nosotras es màs que gratificante que lo que estamos haciendo pueda despertar emociones y recuerdos como los que usted expresa. Haberse convertido en admirador de ese insigne cantante y actor como lo fue Antonio “Tony” Aguilar, el bien llamado Charro de México, que fue creciendo en la medida en que pasaban los años, hasta el punto de que en todas sus reuniones familiares siempre coloca su música, dice mucho de sus condiciones como ser humano, ya que convertirse en un amante de la música del gran cantante mexicano es compartir las emociones que sus interpretaciones dejan en quienes las escuchan. No todo sus admiradores tuvieron la suerte de conocerlo, pero se conforman con sus actuaciones cinematográficas y sus grabaciones musicales, para llenar ese vacío involuntario. Los saludos a los familiares del señor Antonio Aguilar ojala les leguen por cualquier de los medios de comunicación que hoy en día existen y que sean correspondido como usted se lo merece, máxime cuando mataforicamente dice que el gran Antonio Aguilar sigue viviendo en su casa. Gracias nuevamente por su interesante intervención y aprovechamos la oportunidad para saludarle con nuestra mayor consideración y estima. Atentamente: Oswaldo Paez