“EL AMOR: EL SENTIMIENTO MAS SUBLIME”
El bolero, como canción romántica surgida de la inspiración de quien la compone, tiene como ingrediente principal el “AMOR”, así se refiera a la desventura, a los celos, a la mentira, al engaño, al abandono, porque para que puedan existir esos estados de ánimos necesariamente debe anteceder el amor, ya que sin ese sentimiento no se derivarían ninguno de esos otros aspectos del sentir. Es decir, el amor debe estar presente para que pueda surgir el despecho, para que pueda presentarse la melancolía, para que pueda nacer la añoranza, para que pueda hablarse de esperanza, para que se tenga fe, para que podamos decir te quiero. Cuando estamos enamorados y somos bien correspondidos es como si nos elevaran a un plano superior, es como si el mundo estuviera a nuestros pies, es como que si no existiera nada más. Siempre se ha sostenido que quien hable el lenguaje de los hombres tiene que tener amor, tiene que sentir amor, tiene que dar amor, tiene que recibir amor, porque si no se tiene amor no se tiene nada, no se es nada. El amor es paciente, es razonable, es comprensivo, es servicial, no es envidioso, no es presumido, no es orgulloso, no es grosero, no es egoísta, no es irritable, no toma en cuenta el mal, no se alegra de la injusticia. Por el contrario, el amor se alegra de la verdad, de la felicidad de sus semejantes, del bienestar de sus amigos y familiares; todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo tolera, siempre permanece presente cuando ya se ha conformado, como la fe y la esperanza, pero de los tres el más grande y puro es el amor. Desde que nacemos nos enseñan a amar de diferentes maneras, a nuestra familia y a nuestros semejantes. Nos orientan hacia el bien y nos educan para que el mal no nos alcance, estando ese bien rodeado de amor.


